¡Bienvenidos!

Punto número 1: Bienvenidos sean todos a este espacio de discusión y análisis, pero, sobre todo, de expresión. Aquí vacío mis experiencias, pensamientos y sobre todo, el trabajo del día a día que se da en esta jungla de cemento. Espero les guste.



Gracias por brindarnos su tiempo y esperamos esté bien invertido en este, su espacio.


domingo, 28 de marzo de 2010

Estrategias y objetivos generales


Tenemos claro que el papel central para la creación de libros lo tiene el editor. A través de él es que muchas cosas pueden desarrollarse. Es el personaje que toma la mayor parte de las decisiones en cuanto al “quehacer editorial” Y es también el eslabón que permite que todas las cosas sucedan.
Pero los grandes logros requieren grandes sacrificios y hoy en día el papel del editor se complica cada vez más pues, si bien los libros no terminarán de pasar totalmente de lo analógico a lo digital, la competencia entre las computadoras y el editor hace que éste segundo tenga que estirar su labor y abarcar cada día más papeles con menor presupuesto para cubrir las expectativas de una casa editorial.
El autor proporciona la obra, el impresor la reproduce y, de acuerdo con las competencias del mismo editor y del diseñador, éste puede tener actividades más sencillas o complejas de acuerdo con lo que su labor le dicte, pues puede hacer la tipografía, dar sugerencias sobre el diseño y, en algunos casos, sobre la promoción del libro.
El vendedor o librero es quien tiene la función de poner los libros en manos de los lectores y es quien conoce las técnicas de mercadeo y promoción para vender una obra. Éste papel es importante en el mundo editorial pues es quien aporta ideas sobre el mercadeo de las obras aunque su papel puede ser sustituido por los mercadólogos o publicistas en vez del librero.
El editor es quien hace funcionar toda la maquinaria editorial. Si este proceso de “hacer libros” fuera por arte de magia, el editor sería la varita mágica que hace todo aparecer, o sería la palanca o botón de operaciones dividido en “on-off”.
Podría pasar desapercibida su labor pero ciertamente este es el papel más riguroso que se tiene que cumplir pues es quien carga con la necesidad de hacer vender un libro y al mismo tiempo mediar entre el autor y las necesidades de la editorial. Es también la figura ausente en la que no pueden caber los grandes errores pues implicaría la bancarrota de una editorial y no permitiría la creación de nuevos libros con mejores manuscritos.
Finalmente quisiera agregar que, si bien el trabajo del editor es arduo y cansado, es poco lo que se conoce sobre la labor de este gran personaje y que no ocupa la parte “espectacular” del proceso de creación de libros y revistas.
Una sola persona o muchas pueden fungir cada una estas actividades de la creación de libros, pero es clara la necesidad de estos 4 pilares en la industria editorial para hacer la estrategia necesaria en la publicación de libros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario