
La corrección del manuscrito no es nada más y nada menos que la ardua tarea de leer un texto y encontrar los errores en éste, sean problemas con los datos, errores en la ortografía, en la sintaxis, morfología, etc.
Se cree que la labor del corrector es ver que el texto esté bien escrito o que es quién le quita la obligación al autor de revisar lo que ha hecho; sin embargo esta actividad es mucho más compleja pues requiere de un gran bagaje cultural, racional, contextual sobre el autor, el texto y el mundo editorial.
El corrector (también conocido como corrector de estilo) tiene la ventaja sobre el autor de ver la obra con mayor distancia, lo que permite tener una apreciación diferente. Puede ser que existan textos complejos o que su lectura sea complicada, es aquí donde el corrector debe dar su punto de vista experto para presentar con la mayor claridad posible las ideas del autor.
En este caso, la labor del corrector se resume a 7 actividades básicas bastante complejas:
Dar Legibilidad al texto, ver que todas las letras y caracteres sean claros y legibles. En el caso de las escrituras derivadas de idiomas árabes, es necesario contar con buenas tipografías para hacer lo más claro posible el texto.
La Unificación se refiere a dar un cuerpo homogéneo al texto pues, aunque existan diferentes formas para escribir una palabra, es necesario tomar una decisión para escoger sólo una de ellas pues es complicado para el lector ver las distintas formas vaciadas en un texto único que coloquialmente diríamos que tiene “de chile, dulce y de manteca”. Para hacer una buena unificación es necesario tener a la mano siempre un diccionario con un buen reconocimiento por la comunidad lectora y especificar qué método se está utilizando.
La Ortografía es necesario que se mantenga un orden y para esto se recomienda usar diccionarios ampliamente reconocidos como el Larousse y otros para evitar ambigüedades en la forma de escribir ciertas palabras.
Transliteración Se refiere este término el paso de un idioma a otro y el problema radica en si se escribe una palabra apegándose al sonido o a la forma escrita. Éste es el mayor problema con las relaciones interculturales.
Es por demás decir que la Puntuación es responsabilidad del corrector pues los signos deben estar bien colocados para darle claridad sobre el tema al lector.
Las Abreviaturas no estás ajustadas a una norma universal, al igual que la puntuación; sin embargo, es una falta al lector no tomar y tener en claro qué tipo de abreviaturas y cuando se van a emplear pues, dependiendo del público, es posible que comprenda o no una abreviatura o que se considere demasiado escribir todo el tiempo las palabras completas. Esto queda a cargo del editor y del departamento de corrección de estilo decidir sobre el tema y el estilo.
Las Formas Alternativas para escribir un lugar, etc. debe tomarse la decisión sobre si se escriben las palabras de su forma nativa o su traducción universal (Beijing-Pekin).
Unificación del material auxiliar Debe existir una uniformidad para presentar materiales como tablas, notas de pie de página, citas textuales y de fuentes que haya una forma universal de citarlas sea cual sea el modelo elegido por la casa editorial y por el corrector.
Pueden existir otros problemas como el uso de mayúsculas o minúsculas para títulos nobiliarios, para le interlineado, el uso de unidades de medida, etc.
El uso de la Gramática se encuentra estrechamente relacionado con la ortografía y la puntuación.
Es necesario tener un toque especial de diplomacia con el autor para mejorar la claridad y estilo del texto pues pueden haber momentos en que las ideas no sean puntuales o que confundan fácilmente al lector y sea necesario cambiar la redacción pero siempre con el propósito de mejorar la obra.
Es necesario también Verificar la información presentada en un texto para evitar problemas en la exposición de datos y fuentes en la obra, aunque no es posible verificar toda la información siempre es demasiada para ser abarcada pero el corrector debe tener los conocimientos necesario para discriminar la información falsa de la verdadera.
Por otra parte el corrector debe entregar todo el manuscrito al 100% completo, incluyendo portada, tablas, índices, bibliografía, etc. Así como indicar al tipógrafo el tamaño y tipo de letra, longitud de línea, interlineado y demás datos y detalles necesarios.
El corrector debe tener a la mano herramientas como marcadores, foliadoras, pegamento, cinta adhesiva, tijeras, lápices de colores, etc. Todo lo necesario para marcar todas las faltas que encuentre en el manuscrito, aunque siempre la mejor herramienta será su capacidad intelectual.
Existen correctores que trabajan en forma independiente o de freelance lo que se traduce en ahorros para la editorial en cuestión de salarios pero es más difícil coordinar las actividades de dibujantes, tipógrafos y otros debido a que el corrector es quien comparte estos trabajos.
En el manejo de pruebas existen dos tipos: Pruebas galeradas es decir el texto antes de la formación de las páginas y las pruebas compaginadas que es cuando se han incorporado las correcciones y formadas las páginas con su folio correspondiente. Aunque el autor puede seguir haciendo correcciones a su manuscrito después de haber sido entregado al corrector.
Finalmente la relación que se da entre autor y corrector apoya a la creación de mejores manuscritos y se dan relaciones muy bien establecidas entre autor y corrector. Es conocido que se dan relaciones de amistad muy estrechas entre autor y corrector gracias a las conversaciones entabladas durante la publicación de algún libro lo que desemboca en ganancias para la editorial.
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